Al caer los primeros copos de nieve, los amantes de este deporte esperan ansiosos la apertura de las pistas, algunas ya han abierto sus puertas y otras lo harán en los próximos días. Pero ¡cuidado! además de preparar tu equipo, debes preparar tu cuerpo para empezar a practicar este deporte, para evitar las temidas lesiones, como las de los ligamentos.
Según la Sociedad Española de Traumatología del Deporte, en España se producen unas 3,2 lesiones diarias por cada 1.000 esquiadores. La causa principal suele ser el exceso de velocidad al esquiar y más de la mitad de esas lesiones ocurre durante la primera semana de aprendizaje.
Aunque las innovaciones en cuestión de protección en este deporte están muy actualizadas, la rodilla sigue siendo una zona de peligro. Las lesiones de ligamentos y la rotura de meniscos son dos de los problemas más habituales, junto con la rotura de clavícula.
En los ligamentos se suelen producir dos tipos de lesión. La del ligamento cruzado anterior, producida por un giro brusco del cuerpo sobre la tibia. Esto produce un movimiento de rotación forzado en la rodilla. En seguida aparece el dolor y es imposible caminar. Su tratamiento suele ser conservador, mediante la rehabilitación y el uso de una férula ortopédica pediátrica. Solo si el paciente lo necesita se recurre a la cirugía mediante reconstrucción del ligamento.
La otra lesión de los ligamentos es la del ligamento lateral interno. Esta se produce por un movimiento brusco o forzado y puede corresponder a un esguince o una rotura. Si es una rotura, probablemente irá asociada a otras lesiones. En ese caso el especialista tendrá que valorar si opta por un tratamiento conservador o por la cirugía.
Para ambos problemas de ligamentos, el uso de férulas ortopédicas pediátricas puede ayudar en la recuperación. Las de control de la movilidad de la rodilla y la estabilidad, permiten una mejor recuperación en cualquier rotura de ligamentos. También están recomendadas como tratamiento post-quirúrgico en la cirugía de ligamentos.
Pero si queremos disfrutar de los deportes de nieve sin sufrir ninguna lesión lo mejor es seguir unas pautas, antes y durante la práctica del esquí o del snowboard:
- Comprueba el material. Las botas no deben quedar holgadas pero tampoco apretar demasiado y los esquís deben adecuarse a lo que vas a hacer. Revisa las fijaciones para que ajusten correctamente, ya que son una de las piezas clave de la seguridad del esquiador. Y no te olvides del casco, las gafas y los guantes.
- Calentar. Hacer un poco de estiramientos, caminar con las botas y realizar un pequeño circuito en llano con los esquís. Todo eso ayuda a que los músculos, tendones y ligamentos entren en calor y no tengas problemas.
- Hidratación. La hidratación es fundamental en cualquier deporte para evitar el cansancio y la falta de coordinación. Y no ignores las señales de cansancio, las lesiones de última hora son de lo más frecuente.
- Relajarse. Es complicado pero lo mejor es mantener la calma en una caída, ya que un cuerpo relajado absorbe mejor un golpe que uno tenso. Además recuerda que aprender a caer ayuda a evitar hasta el 80% de las lesiones.
- Sigue las normas. Elige la pista adecuada a tus habilidades, no ignores las señales de las pistas.
Siguiendo estas indicaciones podremos disfrutar con los pequeños de este magnifico deporte de invierno.